Una
vez más en la biblioteca nos adentramos en la parte más oscura de
los cuentos populares, aquella donde nos encontramos algodones con
peligrosas púas escondidas. En esta ocasión nos sumergiremos en el mundo de La
bella durmiente. Se trata de una historia procedente del
folclore como la inmensa mayoría, y que se hizo conocida gracias a
Charles Perrault que la recogió en 1697 para su recopilación de
cuentos, así como más tarde hicieron los hermanos Grimm. Estos
últimos lo titularon Little Briar Rose. Por supuesto, también
encontraremos la visión animada de esta historia de la mano del
famoso Disney. Pero su origen es otro...
En la versión más conocida, la
maldición pesa sobre una joven princesa, que al cumplir dieciséis
años se pincha con una rueca y cae en un sueño centenario. Sus
padres dejan al propio castillo sumido en ese mismo sueño, con la
ayuda de una de las hadas, para que su hija no sufriera un shock al despertar
después de todo ese tiempo. Al cumplirse la fecha un príncipe la
despierta con un beso, y ambos se enamoran. Hasta aquí, y de forma
aproximada, todas las versiones nombradas coinciden, pero hay otras
bastante diferentes e incluso dentro de las conocidas, hay puntos
siniestros.
“Llegado el turno de la vieja hada, ésta dijo, meneando la cabeza, más por despecho que por vejez, que la princesa se pincharía la mano con un huso, lo que le causaría la muerte.”
La bella durmiente del bosque, Charles Perrault
◊ La
versión italiana, “Sole, Luna, e Talia”
Pero antes de que
todas esas versiones hicieran su aparición, ya existía la escrita
por el italiano Giambattista Basile. Fue en el año 1634, y la
incluyó en el libro de cuentos Pentamerone bajo el título de “Sol,
Luna y Talia”.
En este caso
nuestra protagonista se llama Talia y es la hija de un lord, donde en
su nacimiento un conjunto de sabios y astrólogos ven en su horóscopo
que sería dañada mortalmente por la astilla de un huso. Se trata más de una
profecía que una maldición. Pero para su poca fortuna el destino parecía estar escrito para ella, y acaba con una astilla insertada en la uña que la sume
en una aparente muerte.
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| Esta ilustración ya no la veré con los mismos ojos... |
Su padre es incapaz de enterrarla así que la deja en una habitación de una de las casas (?) que poseía y donde la encuentra tiempo después un rey que cazaba en los bosques colindantes. No me preguntéis cómo sigue el cuerpo incorrupto, debe ser efecto de la fábula o un hechizo, pero es lo de menos teniendo en cuenta lo que ocurre a continuación. Tras encontrar a la joven y tratar de despertarla sin éxito, el rey la viola y se marcha como si nada hubiera ocurrido Había oído algo de esto, pero la verdad, esperaba que fuera una leyenda urbana... Trauma definitivo instalado en mi mente.
Aún bajo en un profundo sueño da a luz a gemelos, a los que pondrá el nombre de Sol y
Luna. Talia llega a despertarse porque uno de sus hijos succiona el
dedo donde estaba clavada la astilla, desalojándola de la carne. Viven en la casa, pero el rey
los encuentra provocando la ira en su verdadera mujer, la reina. En
venganza manda a su subordinado cocinar a los pequeños para dárselos
de comer a su esposo, pero por suerte, el hombre tiene mejor juicio y
emplea en su lugar dos ovejas.
Posteriormente la
reina intenta quemar viva a la joven Talia, pero el rey se entera de
ello y arroja a la esposa en su lugar. Por el cocinero saben también que los
niños están a salvo, pero lo más inaudito es que al final, el rey
y Talia se casan. (¿¡Qué me estás contando!?) Todo en conjunto me
ha parecido escalofriante...
◊ La
parte dos de Perrault
Las versión de
Perrault posee una primera parte que es la que todos conocemos,
además de una segunda menos conocida. Por supuesto, este hombre no
podía dejar una historia sin darle su toque oscuro personal.
En esta segunda
parte se conoce que la madre del príncipe es en parte ogro, por lo
que ya sospechamos que algo va a salir mal. El joven se había casado con la
bella durmiente, y habían tenido dos hijos al que les puso el nombre de
L'Aurore (Amanecer) y L'Jour (Día), pero no había dicho ni una
palabra sobre esto a su madre. Hasta que un día el Rey muere y el
príncipe asciende al trono, revelándole por fin el secreto a la Reina.
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| Un baño para la joven Reina |
En este punto es
cuando la situación se tuerce, pues en un momento que el marido se
haya ausente, la madre aprovecha para enviar a su joven esposa e
hijos a una casa del bosque. Ahí manda a uno de sus sirvientes
cocinar a uno de los hijos, pero éste se apiada y cocina una oveja
en su lugar (semejante a la historia de Basile). Al día siguiente, ocurre lo mismo con el otro pequeño,
y después con la propia joven reina. Pero aquí es cuando el
sirviente se rebela por completo, confesando todo a esta última.
Para su mala suerte, la Reina ogro también se entera del engaño y
mandar llenar un contenedor con toda clase de víboras.
En el oportuno
instante en que iba a arrojar a la pequeña familia a las criaturas
del tanque, llega el joven Rey antes de lo esperado. Incapaz de hacer
frente a lo que había hecho ante su propio hijo, la Reina se arroja
ella misma a las víboras. ¿Moraleja? Si encuentras a tu príncipe
azul, asegúrate de que la madre no tiene sangre de ogro...








